viernes, 26 de noviembre de 2010

El cuerpo tienes que ponerlo después del espíritu - Libro 64 - Hechos de Jesús Perdídos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo VIII - Pag. 114-115-116


En Sueño Profético decían:

Se van a decir las Palabras que el Maestro les decía a sus Discípulos:

"Si alguno os busca y os llama creyendo que tenéis el Poder que mi Padre me da a Mí y Yo a vosotros, que vuestra presencia no falte".

Ya sigue un Discípulo de Dios:

Estas Palabras que se han dicho son para que el Elegido, como el que hoy no hay otro igual, cuando lo llamen con Fe y Amor, haga presencia y hable al que la pida creyendo que sus Palabras no son de la Tierra.

Nosotros conocíamos a los que nos llamaban y nos paraban para que nuestra presencia un grande mal les quitara. Nosotros ya íbamos preparados para hablar del Maestro, con grande fuerza y Enseñanza para dar las respuestas. Al que no creía que el Maestro era Dios Hijo, en poco tiempo lo conocíamos.

Ya dijo Santiago:

Vamos a contar lo que ocurrió un día que en la puerta de un mesón había unos esperando que pasáramos: Uno nos preguntó:

"¿Vosotros tenéis Poder para curar los cuerpos enfermos? Porque yo sé que habéis estado viendo enfermos y no se han curado. Yo tengo enfermedad y os busco sin pediros curación, porque sé que decís que curáis para que más os busquen. Yo la enfermedad no me la siento quitada. Cuando me cure ya hablaré de Dios Hijo, Maestro como vosotros Le llamáis.

Estando terminando de decir estas palabras, se oyó un gran chillerío, y decían: "¡El Maestro viene!"

Se presentó el Maestro y dijo estas Palabras:

"Si el creer en Mí lo vas a publicar porque tu cuerpo se cure, este publicar, para mi Gloria no sirve. El cuerpo tienes que ponerlo después del espíritu. Si tu espíritu tiene la Gloria despreciada, no cundas nada del cuerpo".

Siguió andando y dijo:

"Cuando éste os llame para haceros preguntas, que vuestros pies se vayan con más prisa. Él no cree en nada Eterno. Y el que en Esto no crea, lleva el camino del que Yo no siento en mi Mesa".

Desperté, oí:

En este Mensaje hablaban, los Discípulos de Dios Hombre, de cómo conocían al que los buscaban sólo para lo de la Tierra, pero no creían en la Gloria.

Han dicho que si pides por el cuerpo sin poner primero el pedir por el espíritu, no pones a Dios lo primero.

Y ya no puedes ser Elegido, para cundir la Vida Eterna que es la del espíritu.

Este Mensaje ha sido dictado y conocido cuando pasó, por Santiago, Discípulo de Dios.


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