martes, 30 de noviembre de 2010

¡Qué mal tiene que vivir! - Libro 58 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo VI - Pag. 91-92-93


En Sueño Profético decían estas palabras, y con muchas las comparaban:

¡Qué mal tiene que vivir el que no sienta la Presencia de Dios en todos los momentos del día y de la noche!

¡Qué mal tiene que vivir el que no nombre a Dios nada más que en la enfermedad del cuerpo!

¡Qué mal tiene que vivir cuando le llegue la muerte y el conocimiento sea lo último que pierda! Su pensar ya no le servirá ni para curarse ni para que Dios lo perdone.

Dijo el Mando de Dios en un espíritu de su Gloria:

Pues mucho peor lo tienen que pasar, cuando les llegue enfermedad, los que conocen este Caso y les pertenece, por tener los Poderes de Dios y estar representando su Existencia para enseñar las Palabras que Dios Padre a Dios Hijo Le mandó cuando vivía con Cuerpo en la Tierra. Estos no tendrán disculpa por despreciar lo que hoy Dios está diciendo, sin tener ningún cambio con lo que Dios cuando bajó a la Tierra dejó: Los Diez Mandamientos y su Nuevo Testamento. Todo es igual, pero con la grande diferencia de que hoy pueden decir que Dios está todos los días hablando a un espíritu que trae a la Gloria, para que el cuerpo de este Espíritu publique, como está publicando, que Dios está Vivo, aunque en la Cruz Lo vean matado. Pues en la Gloria tiene su Cuerpo, sin heridas, y su Presencia te hace pensar que el hombre no cree que Dios Vivo está.

Si creyeran, no podrían vivir sin oír al que Dios, todos los días, le da un Mensaje y luego lo escribe al dictado, que ya pasan de los cuarenta años.

Desperté, oí:

Estas palabras que han dicho en la Gloria, y Dios manda que queden dictadas, si las piensan, verán que Dios es el que habla.

Con la alegría del pensar en la Presentación de estos Libros, ya, las palabras de sufrir que te lleguen compáralas con charco en el suelo, que para nada sirve.

El final del día fue con grande alegría de ver que de ti se acuerdan. Que si se acuerdan es porque creen que lo que aquí pasa no es de la Tierra.

La ayuda que aquí, los que están unidos te dan, es porque creen esta Verdad.


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