sábado, 20 de noviembre de 2010

Por mucho que se hable es poco

En Sueño Profético decían:

El sufrir que le quieran dar a este Elegido, el Poder de Dios lo convierte en alegría, porque hoy no hay nadie que pueda decir lo que este Elegido ve y le dicen en la Gloria para que quede publicado en Libros. Pues este Elegido tiene temor y sufrimiento a que digan que Esto que ve y oye no es de Dios.

Dijo un espíritu de la Gloria que sigue el Mensaje con el Mando de Dios:

De todos los que conocen este Caso son pocos los que están disfrutando esta Grandeza Divina, cuando deberían pedir día y número para poder ver al Elegido. Pues el sufrir del Elegido es por ver el poco valor que le dan a las Palabras que son dichas por ella, pero dictadas con Mando de Dios. Si este Mando faltara, ya serían palabras de la Tierra, que éstas tienen una gran diferencia con las Palabras que son dichas por Dios y con su Mando.

Tienen que darse cuenta, muchos de los que conocen a este Elegido, que su presencia deja algo para agrandar el bien y para achicar el mal. Pues esta grandeza da sufrir cuando no la abrazan y la desprecian.

Desperté, oí:

Por mucho que se hable del valor que tiene el que Dios tiene elegido, para que hable de la Gloria y abrace al que dio desprecio y hoy busca estos Mensajes de Dios, por mucho que se hable es poco.

Por mucho que se hable de los pocos que crean y a Dios amen, son todavía menos, aunque sigan en unos momentos al Elegido.

La creencia, con Amor grande, deja todo lo de la Tierra sucio y triste.


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Libro 79 - Te Habla el Profeta - Tomo X - Pag. 82-83-84