miércoles, 10 de noviembre de 2010

La receta del Cielo - Libro 21 - Te Habla el Profeta - Tomo III - Pag. 96-97


En Sueño Profético decían:

¡Qué sencillo es vivir con la receta del Cielo! Si el hombre la practicara, se ahorraba sufrimientos.

El cuerpo es exigente cuando ve que te domina y hace que desees aquello que menos sirva. Y ya vives trabajosa una vida que es sencilla. El cuerpo no se alimenta tan sólo de la comida, hay cosas de más valor que el hombre no las practica.

La vida de la materia es fácil el vivirla. A más te acerques a Dios, mucho menos necesitas y vives mucho mejor.

Dijo uno:

Por no vivir vida fácil, mucha gente pierde el Cielo. Por no vivir vida fácil, el hombre pierde lo bueno. Si el hombre cogiera esa vida sin avaricia ni esfuerzos, no llegaba a desear aquello que lo retira del Cielo.

Desperté, oí:

Si llevas la vida fácil,
llevas Paz dentro del cuerpo.

Y sacarás la receta del Cielo
y acortarás trabajos y sufrimientos.

La vida es trabajosa
porque el hombre se la ha puesto,
con los cuatro garabatos
que ponen al hombre inquieto.

Que esta inquietud hay veces
que le da la muerte a tu cuerpo.

La vida, con Dios delante
y haciendo lo que Dios manda,
no te llega inquietud.

Vives Paz, te sobra tiempo
y nunca desearás aquello
que te ponga inquieto por no poder
alcanzarlo.


***