miércoles, 15 de junio de 2011

Dios permite porque hay Eternidad - Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - Pag. 216-217


En Sueño Profético decían:

Dios permite porque hay Eternidad. Si no hubiera Eternidad, Dios no permitía: puerta interior cerrada, exterior abierta. Si no hubiera Eternidad, ¿para qué el Perdón?, ¿para qué el Amor? y ¿para qué la Caridad? Dios te deja ahí con toda la Libertad, y te deja en manera de ave, que puedes emprender el vuelo a larga distancia o corta, pero lo que sí Dios te recuerda es que esa vida es el comienzo de Ésta, y te manda quien te enseñe cómo tienes que vivir ahí para seguir Aquí en la Eternidad.

Dijo una mujer:

Yo siempre viví ahí vida Eterna, porque el que ahí vive la vida que a Dios agrada, ya vive la Eternidad. Ahí vive Dios contigo, y tú, luego, vives Aquí con Él.

Oración corta y grande que a mis hijos enseñé:

“Dios conmigo, yo con Él.
Él viene aquí conmigo,
y yo iré a su Gloria con Él”.

Esto es Eternidad,
siempre estando con Él.

Pues si esto lo pensara
todo el que no tiene interés
de que le hable el que Dios coge
porque Dios lo ha visto bien...

Aunque al hombre le agradaría:
Dios pidiendo parecer.
Y el hombre aconsejaría:
“Dios, que ahí hables,
no está bien”.

Esto es lo que el hombre quiere
de este Inmenso Dios hacer.

Si el hombre una vez pensara,
de rodillas ante sus Pies:
¿Yo merezco que me hable
Éste que nunca Lo amé...?

Desperté, oí:

¡Cómo quieres que te hable,
si nunca Lo amaste tú!

¿Has tenido sobresaliente
en Amor, en Caridad?

¿Has cumplido con el Prójimo
lo que Él encarga más?

¿Derrochabas la Paciencia
por salvar al pecador?

¿Tuviste siempre agrado
con aquél que te insultó?

Si nada de esto tienes,
Dios te lo permite,
pero Aquí en su Gloria
no te quiere.

Vive la Eternidad ahí,
y ya, luego, es seguir.

Seguir siempre ya con Gloria,
que esto sí que es vivir.

Si tú tienes estas notas,
Dios habla seguro en ti.


***