martes, 21 de junio de 2011

Hace falta poco estudio - Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag. 130-131-132


En Sueño Profético hablaban de esta Convivencia Divina. Decían:

Hace falta poco tiempo y poco estudio para ver que este Lenguaje es de espíritus de esta Gloria. Este dialogar con Enseñanza son espíritus sin materia, es Vida Eterna enseñando a los que viven la vida temporal, es Dios enseñando con los que ya tiene en su Gloria, a los que quiere que con Él vengan, es Dios en Palabras y Visión.

Dijo uno:

El que Dios coge para comunicar lo que Él quiere, es coche que manda el cochero, esto, en el llevar del Mensaje; y en inteligencia es secante que absorbe con una rapidez más rápida que la vista. Esto es el contenido de estos Escritos dictados por espíritus que Dios manda. El Lugar ni corre más ni menos, el Lugar está a lo que le mandan; el Lugar no usa de inteligencia, nada más de la que empapa. ¿No ves claro aquí, lector, si dices que a Dios amas, que no hay nada del hombre? Una Frase, una Palabra, te da la contestación de todo lo que pensaras. Hace falta poco tiempo para saber si Dios esto habla. Hace falta seguir pasos día por día de la semana. Hace falta que tu carne enferme para saber si Dios habla. Para saber si es verdad, no hace falta de ahí nada. Pon Amor Aquí en el Celo, y tú oirás las Palabras. Dios siempre está de Pregonero, recordando estas Palabras: “El que viva en el Prójimo, Yo vivo en él”, porque el Prójimo es su Vivienda.

Desperté, oí:

¡Con qué claridad te aclara la intimidad de esta Gloria!

¡Cómo describe el contacto del espíritu sin materia con el de materia enseñando!

¡Qué poco estudio hace falta para que leas y comprendas que esto no puede escribirlo una inteligencia de Tierra!

¿Quién podría compararse al descifrar las Libretas en Palabras y en sonido?

¿Quién a diario diría: “Cada día tengo un Mensaje”?

Hace falta poco estudio para ver que ella no sabe.

Éstos son los Instrumentos que Dios manda y da empape.

Empape de Sabiduría, que apercibe el que más sabe.

El que más sabe de Amor, que es el grande Amor que vale.


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