viernes, 17 de junio de 2011

Las del hombre son leyes a secas, sin Amor - Libro 3 - La Palabra del Creador - Tomo I - Pag. 227-228


En Sueño Profético hablaban del pecador que no quiso haber pecado:

Estando un día con el Maestro hablando en casa de unos amigos de los Discípulos, llegó uno y le dijo:

–No sé si he hecho mal con un primo mío que quería venir conmigo y yo le he prohibido que aquí entre, ya que es un pecador conocido por todos estos contornos.

Contestó el Maestro:

–Tu buena voluntad te retira de que tengas Amor, y esto es retirarte de Mí. La buena voluntad tienes que tenerla después que el Amor, si no esta buena voluntad se convierte en hacer mal a mi Gloria y servir de muralla a mis Palabras. Si el que mis Palabras está oyendo no hubiera pecado, salga fuera, dejando el sitio para el pecador que venga.

Quedó un momento de silencio, y fueron uno por uno inclinando las rodillas con súplica de Perdón.

Mandó el Maestro que se levantaran, y ya todos en pie, llamó al mismo, y con Voz de Dios Padre en Dios Hijo le dijo:

–Ve y trae al que pecó y hoy ya no quiere pecar, y que llora el haber pecado. Si mediaran algunas palabras, di que Yo lo mando a llamar porque él quería oírme y ser perdonado. Al querer oírme, mi Padre manda ya el Perdón, y si este perdonado practica mis Leyes, Yo en el Nombre de mi Padre le doy Poder para quitar a quien esté pecando, ya que éste queda enemigo del pecado.

Desperté, oí:

Dios no quiere que por mucho que hayas pecado dejes de oír su Palabra.

Dios lo que no permite es que lo oigas y te vayas a pecar.

El que pecó y quiere oír a Dios, éste ya está perdonado.

El que evita que otro oiga la Palabra de Dios, peca y a Dios no tiene Amor.

El que mucho ama, quiere que todos oigan, porque sabe que al oír ya no pecan.

Hay quien toma las Cosas de Dios como las leyes del hombre.

Las Leyes de Dios, primero son Amor, y luego Leyes.

Las del hombre son leyes a secas, sin Amor.

Si hubiera Amor, era Prójimo, que Prójimo es Dios.


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