miércoles, 1 de junio de 2011

Tres Dones - Libro 4 - Te Habla el Profeta - Tomo I - Pag. 154-155


En Sueño Profético decían:

Hay quien peca por falta de Paciencia. Hay quien se hace malo por falta de Paciencia. Y hay quien intercede con esta Gloria, por practicar la Paciencia.

La Paciencia va siguiendo a la violencia; y el Premio de Dios, a la Paciencia.

La Paciencia da nota de valentía. La Paciencia es amiga de la Paz.

Si no tienes Paciencia y Constancia, aunque a Dios ames, Dios no te elige.

Dijo uno:

Tienes que amar, y este amar irlo aumentando, y ya viene la Paz, la Paciencia y la Constancia.

Estos tres dones son imprescindibles para el Amor. Estos tres, son los que escoltan al Amor de Dios.

La Paz desbarata la guerra que le pone el que no ama.

La Paciencia aburre al que a Dios no quiere.

La Constancia deja por embustero al que calumnió al Elegido, y ya triunfo te viene.

A la Paciencia le empujan miles de espíritus para que brote la guerra.

Mayoría de los sufrimientos que el hombre tiene, son por no usar la Paciencia.

La Paz está después de la Paciencia, pero la Paciencia le da preferencia a la Paz, que es la que ven todos.

Siempre que veas Paz, piensa: Aquí reina la Paciencia que el Grande Amor nombró.

Desperté, oí:

Todo va siguiendo a Dios:

Primero: quieres amar.

Segundo: Dios que te deja.

Y ya sin decir escalas,
te va creciendo el Amor,
y se aposenta la Paz,
que la Paciencia la llama.

Ya siguen sin separarse
la Paciencia y la Constancia.

Esto es lo que le falta
a aquél que malo no es,
pero que Dios no le manda.

Porque si faltan estos dones,
no es completa la Baraja.

Y la Baraja de Dios,
tiene que ser la que gana.

Que Dios baraja a su aire,
sabiendo premiar la carta.


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