lunes, 20 de junio de 2011

La oración mueve a los espíritus - Libro 1 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo I - Pag. 214-215


En Sueño Profético hablaban de la oración. Decían:

La oración es imprescindible para tener a Dios contento y ponerte en comunicación con Él. La oración te quita de que peques. La oración sirve para quitar, al que está pecando, del pecado. La oración mueve a los espíritus. Los espíritus de la Gloria de Dios oyen los ruegos de ahí, y estos espíritus piden al Padre, y el Padre es el que concede. Estos espíritus no ruegan al Padre como la oración no sea para Honra de Dios. La oración dicha por la persona que no cumple la Palabra de Dios, no es oída Aquí.

Dijo una mujer:

La oración dicha en el Prójimo es la que más le llega a Dios. Ésta era la mía:

Señor, visito al enfermo para que Tú me visites.

Señor, tendré paciencia, para que en mi casa reine la Paz, y habiendo Paz, Tú me visites.

Señor, doy mi pan al hambriento para que el Tuyo no me falte.

Señor, seré guarda de mi cuerpo para que mi carne no sirva de escándalo.

Señor, nunca te echaré culpa de contrariedades que me vengan aquí en la Tierra.

Señor, lo que si te pido, si Tú quieres, es darme la Gloria.

Desperté, oí:

Si haciendo esto, rezas el Padre Nuestro y el Ave María, no sufras si no has rezado el Rosario algún día.

Dios quiere que la oración sea dicha en el pensamiento y en el Prójimo en acción.

El rezo es el acento de una palabra bien dicha.

Pon primero la palabra y luego acentúala.


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