viernes, 26 de agosto de 2011

Mi Familia son todos - Libro 1 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo I - Pag. 72-73


En Sueño Profético hablaban de la Familia de Dios. Decía Juan:

Dios no dio preferencia a su Familia. Dios no tenía Familia. Dios es que tenía que vivir en una Familia. Tuvo que tener Madre, puesto que Él se hizo Hombre. Dios Padre sabía cómo era la Virgen, pero la Virgen no sabía iba a ser elegida por Dios Padre, para allí vivir de Dios Hijo y nacer de Hombre. Dios eligió a esta Mujer como Madre de Dios Hijo por su Sencillez y Pureza. Antes de Dios preferirla, ya Ella adoraba a Dios, y Dios la elige. José es varón de admiración en sus hechos, y Dios lo coge como Esposo de María. Tampoco sabía si Dios lo iba a elegir para que compusiera esta Familia. Ya, los parientes de María y José, no es que fueran preferidos, es que eran familia de José y María, pero queda claro que no eran Familia de Dios, puesto que Dios es Dios y no tiene familia. Su Familia son los que Lo aman. Aquí decían: “Yo soy familia de José”. Y otros decían: “Yo, por parte de María. Pero nadie podía decir: “Yo soy familia de Dios”, porque Dios, estas eran sus Palabras: “Mi Familia son todos. El me vea a Mí, ve a mi Padre. Mi Padre me manda para que os améis, y como Él os ama, ya sois su Familia”.

Desperté, oí:

Dios, cuando vivió de Hombre, estaba con Él el que Lo seguía.

Dios no se hizo Hombre para preferir a algunos hombres.

Dios se hizo Hombre para ser el Dios de todos.

Todo lo hecho por Dios no prefiere a ningún hombre.

El sol, el aire, la lluvia y el amar a Dios, esto es igual para todos los hombres.

El hombre dice: “Dios ha elegido a éste o aquél”. Pero no dice éste o aquél ha amado tanto, que Dios lo ha elegido.

Ama como éste o aquél y ten seguro que Dios te habla.


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