viernes, 12 de agosto de 2011

No puede guardar silencio - Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - Pag.


En Sueño Profético decían:

No hay quien sienta esta Gloria
y callar pueda.

¿Por qué no se para el hombre
a estudiar al que Aquí venga?

¡Fácil sería el saberlo!

Si fácil es preguntando,
más fácil sería
sin preguntar y siguiendo,
siguiendo paso por paso
que camina el Instrumento.

El hombre no quiere estudiarlo,
para seguir desmintiendo.

¿Quién puede venir a esta Gloria
y después guardar silencio,
cuando el que venga, al andar,
vea que anda sin suelo,
y no hay techo arriba,
porque es el firmamento,
y ve que anda con fuerza,
sin que se hunda este suelo,
que no es suelo, que es Poder,
pero tú andas por suelo.
Unas veces te ves carne,
y otras, te ves sin cuerpo,
y te notas con más fuerza
cuando la materia dejas
dormida y sin movimiento,
porque se ha salido la vida,
que es la que mueve al cuerpo?

¿Quién puede esto vivir
y luego guardar silencio?

Si esto le pasara a alguien
y lo tuviera en silencio,
ya sobraría el estudio,
por esconder la mentira,
que mentira estabas viendo.

El que a esta Gloria trae
el Poder y Mando de Dios,
no puede guardar silencio,
porque queda en alta voz.

Dijo uno:

El hombre, por falta de Amor a Dios, no está preparado para saber cuando uno dice: “Yo tengo éxtasis o arrobos”, y eliminar al mentiroso.

El hombre no sabe oír, por falta de Amor. El Amor es el intérprete de las Palabras de Dios. Donde no hay Amor, ya sobra Dios.

Desperté, oí:

Es pena, hasta el dictar estas Palabras
que están dictadas por Dios:

“Donde no hay Amor, ya sobra Dios”.

¡Es pena que sepa Dios
que el hombre a Dios no quiere!

¡Es pena para pensar,
y entonces te da más pena!

¿Qué podrán estar pensando
cuando la muerte les llegue?

¿Cómo tratarán a Dios,
cuando Dios ya los conoce?

Habrá quien quiera seguir
engañando, diciendo que ama.

Habrá quien quiera decir:
“Yo defendí tu Palabra”.

Ponte las manos en la frente
y piensa: “¿Yo soy capaz
de escribir estos Escritos
si no los mandan dictar?”.

Pues junta el Dictado
con la forma de actuar,
y verás la suma bien,
si es que tú sabes sumar.

Porque 7 con el 7,
14 has de sumar.

Si no te sale 14,
bien poco sabes sumar.

Al que Dios trae a su Gloria,
la cuenta queda cabal.


***