miércoles, 17 de agosto de 2011

Querer, buscar y aceptar - Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo II - Pag. 204-205-206


En Sueño Profético decían:

Para Querer, tienes que querer. Para buscar, tienes que amar. Y para aceptar, tienes que creer.

Si tú no tienes estas tres cosas, difícil será el hallar.

Primero te entra el querer. Segundo te entra el buscar. Y ya estas dos cosas, te hacen amar, y a todos les recomiendas: querer y buscar. Y cuando ya éstos amen, fácil verán encontrar.

No hay quien quiera Querer a Dios y encuentre barreras.

Dijo uno:

El querer te hace que Quieras. Lo mismo que si quieres hacer bien, siempre habrá alguien que tu bien quiera; siempre habrá un sufrir que tus palabras bálsamo sean; y siempre habrá un desnudo que tu ropa bien le venga; y ya el enfermo que no pueda ganarse él su sustento, la paga no la desprecia, y si con Amor la das, llevándosela a la cama, ya das un medicamento de Amor y tranquilidad, pero para todo esto tienes que querer y amar, y ya es misión completa de a Dios querer contentar.

Desperté, oí:

Este Amor que Aquí dictan
para que aprendas a amar,
es un Amor, tan Amor,
de a Dios querer contentar.

No es un deber de cristiano,
que también es para amar.

Pero siendo todo Amor,
hay Amor con más Amar.

Si todos dijeran “Quiero”,
todos servían para amar,
porque no hay quien quiera Querer,
y Dios lo eche “pa tras”.

Buen estudio queda aquí
para enseñar a Querer,
para que aprendan a Amar.

Si esto ya no te sirve,
que te tengan Caridad.

Busca y no dejes ir
al profesor que ahí va,
porque luego harán preguntas,
sin poderlas contestar.

Es grande decir “yo quiero”,
pero es más grande Amar.


***