viernes, 19 de agosto de 2011

PRÓLOGOS 15ª ENTRADA: Raymond Nakachian


Libro 23 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV

Nunca Creí que mis ojos pudieran ver a un Profeta, ni que mis manos pudieran estrechar las suyas, ni que mis labios besaran sus mejillas, ni que pudiera oir su voz, ni que sus pies pisaran el suelo de mi casa, ni que sus manos tocaran a mis hijos, ni que pudiésemos compartir la mesa juntos. Ha sido todo esto para mí como un sueño que jamás pude imaginar.

No sé como pagarle a Dios este premio, lo mismo que tampoco se cómo pagarle aquella criatura que me devolvió aquél día.

He leido varios Libros de Ana García de Cuenca, y pienso que el que quiera desmentirlos, es porque no está seguro de que Dios Vive. Y el que en ellos profundice para negar su verdad, es que desconooce la teología. No puede ser creer en Dios y vivir con indiferencia y desprecio al que Dios le habla en su Gloria.

¡Cómo puede pensar el hombre que desprecie estos Mensajes, que después entre en el Cielo!

¡Gloria señor te damos, porque a través del Profeta oímos tu Voz y sentimos tu Presencia!



Raymond Nakachian