miércoles, 3 de agosto de 2011

Para evitar que pequen otros . Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - Pag. 175-176-177


En Sueño Profético decían:

No puedes pensar y pecar. Siempre que se hace pecado, antes no se miró al Cielo; esto el que sabe que otro Mundo espera, el que sabe que los muertos resucitan en Dios, el que sabe que su vida no es suya, el que sabe que le llega momento que no le puede el hombre quitar el sufrimiento, el que piensa: “¿Y yo quién soy? Si el Dueño de mi cuerpo no quiere que yo tenga movimiento, yo no puedo hacer pecados de acción; puedo pecar de pensamiento, y ya es doble pecado, el querer pecar y no pecar por no poder; ya es Dios apartando al pecador de Él y dejando al demonio sin que pueda tener regocijo en la materia”. Aquí es Dios demostrando el Poder al hombre, Dios que aparta al que no Lo quiere, y no deja al espíritu malo que haga exhibición del pecado para que sirva de reclamo a que más hagan pecar.

Dijo uno:

Estos pecadores de los que Aquí te hablan, son los pecadores que arrastraron al que no hubiera pecado si no hubiera tenido contacto con estos graves pecadores.

Dios, hay veces que manda que queden sin movimiento lengua o miembros, para evitar que pequen otros, que si pecan es por ser invitados por instrumentos que el espíritu del mal tiene.

Desperté, oí:

¿Quién podría saber,
si su lengua no la mueve ya,
que esto es un bien que Dios
en secreto tiene?

¿Quién podría pensar,
que dando Dios Libertad,
Aquí lo deje sin ella,
para poder apartar
el contagio del demonio,
que va haciendo tanto mal?

Pues la Libertad de Dios,
sirve al hombre para jugar.

Hasta que Dios paraliza
las mil formas de pecar.

Y siendo ya del Infierno,
Dios no los deja actuar.

Esto no hay que confundir
con el que padezca un mal.

Que Dios puede estar en carne
que enferma vean los demás.

Pero siempre fortifica
la Paz que este enfermo da.

Y puede que sea ejemplo
del que pudiera enfermar.

Del que pudiera enfermar
si antes de pecar no piensa:
Dios me podría dejar
sin movimiento mis pasos
y sin habla “pa” pecar.

Porque los pecados grandes,
sin habla y sin andar,
no pueden enseñar a nadie.

Piensa, antes de pecar,
en Dios que puede apartarte,
y puede que ya no sirva
tu lengua para Insultarle.


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