martes, 15 de julio de 2014

Aquí tiene el final

En Sueño Profético decían:

Tu Enseñanza es buscar a Dios,
encontrarlo y seguirlo.

Y ya tienes que obedecer,
porque al seguirlo,
tú vas detrás de Él.

Si Él te dice “coge el camino,
ya no éste y sí aquél”,
si ves que te entra duda,
di: “el demonio es”.

Porque Dios ve los caminos
antes de caminos ser,
y te oye las palabras
por lejos que de Él estés.

Y si piensas las palabras
sin decírselas a Él,
antes de que a ti te llegaran,
antes pasaron por Él.

Él sabe si tú Lo quieres
o si Le haces papel.
Él sabe si sus Palabras
tú las dices al revés.

Él sabe el que Le dice:
“Señor, Te doy el Amén,
aunque delante del mar
dijeras “agua no es”.

Porque Dios, con su Poder,
puede mandar a las aguas
que en su Presencia no estén.

¡Éstos son los que Dios coge,
porque ven lo que Dios ve!

¡Éstos son los que Dios tiene
de roca en fortaleza,
y de altura, remontándole al ciprés!

Desperté, oí:

Igual que esta Enseñanza es grande,
es grande el sufrimiento
de querer que aprendan todos
lo de la Tierra y el Cielo.

El espíritu del mal
va confundiendo a los hombres
para llevarlos a pecar.

Les hace ver los colores
que el color allí no está.

Les hace que los oídos
oigan el crimen normal.

Los lleva a inventar inventos
que sirven para matar.

Hace que el hombre se odie
como el mal animal.

¡Todo es falta de creer
que Aquí tiene el final!


***

Libro 19 - Dios Manda en su Gloria que Enseñen - Tomo III - Pag. 3-4