martes, 29 de julio de 2014

Teología diciendo

En Sueño Profético decían:

El que habla de Aquí del Cielo, delante del que Aquí Dios trae, el que conoce esta Gloria, siempre tiene para enseñarle; Aunque a éste que Aquí viene lo veas a veces pararse, no es por falta de respuesta.

Dijo Tomás de Aquino:

El hombre estudia de las Palabras de Dios que hay escritas. Pero debía de estudiar cuando oyera decir: “allí o aquí habla Dios”. Éste era el estudio que tendría que hacer todo hombre que dijera: “Yo soy cristiano”. Y si un teólogo oye describir la Gloria por boca del arrobado, ¿cuánta Enseñanza coge de ahí? Nadie como el teólogo puede aprender y enseñar del espíritu, de la muerte de la carne, y del Vivir Aquí el espíritu. Si cada vez que Dios manda un Mensaje, lo cogieran convencidos que era Dios, todos estarían aptos para conversar con el que Dios Aquí entra. Es falta de Amor y de Creencia, y vergonzoso, que no puedan hablar con el que Dios le hable para que aprenda el hombre de vivir en espíritu después de soltar la materia. Estas explicaciones dadas en sitios que se presume de Teología, ¡cuánto bien harían! Puede que al torpe más le sirvieran, y el listo más listo fuera, y ya no faltarían libros que tuvieran estos Textos.

Busca dónde habla Dios y aprenderás “Teología diciendo”, porque siendo el mismo Dios, Él habla según los tiempos.

Desperté, oí:

No haya interpretación en estas últimas palabras del Arrobo.

Dios no tiene tiempos. El hombre, con la Libertad que Dios da, él cambia los tiempos.

Y Dios, con su Sabiduría, para al hombre.

Para al hombre, y hace Sabio al que el hombre da desprecio.

¡Es grande Teología la que Dios dicta del Cielo!

Porque el Saber de esta Gloria, siempre te dice algo nuevo.

Los Teólogos que amen, no dudan que esto es del Cielo.


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Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag. 102-103-104