viernes, 25 de julio de 2014

Caridad donde haga falta

En Sueño Profético decían:

Si la Caridad se viera como se ve la escritura, poca Caridad verías.

Hay quien hace Caridad donde no la necesitan, porque había comido ya y más comida tenía.

Pero no tenía quien le diera Caridad que no fuera la comida.

Esta Caridad escasea porque al Cielo no miran y hacen este pensar: “Señor, yo me puedo ver igual, que necesite palabras que traigan Caridad. Puede que una mano sana, siendo mía, yo le ponga enfermedad sin pensar lo que yo hacía.

Si esto pensara el bueno, Caridad ya repartía.

Dijo uno:

El que tenga Caridad y sepa dónde dejarla, ya tiene sitio en la Gloria aunque pocos rezos haga. Esto lo decía mi abuelo cuando veía rezar y no usar la Caridad en el que caído estaba en el suelo.

Cuando se ponía a hablar, al malo lo hacía bueno y le quitaba la ira del pensar que hacía por dentro. Ya, el bueno, pensaba en Dios y en estas Palabras Bíblicas: “Perdonad si queréis ser perdonados. Pensad, si algo queréis, verlo en el suelo tirado”.

Desperté, oí:

Si se practicaran
la Palabras que Dios dice,
–porque Dios no es que dijo–,
no había hombres malos.

Cierto que el rezo te sirve
cuando a Dios Le hagas caso
en practicar sus Palabras.

Pues si no las practicas,
el rezo no llega a nada.

Es jarra rota que coges
queriendo llenar de agua.

Haz el rezo con Amor
y ponle esta plegaria:

“Señor, que yo tenga Caridad
con el que tenga más faltas”.


***

Libro 20 - La Palabra del Creador - Tomo II - Pag. 49-50