martes, 7 de octubre de 2014

La tristeza acaba con la persona

En Sueño Profético hablaban de las dos vidas: temporal y Eterna. Hablaban de la cultura, de la Paz, de la tristeza. Decían:

La tristeza necesita la Paz. Pero la Paz no quiere la tristeza. La tristeza es polilla que entra en buena madera, que si no la matas, ella acaba con la madera por buena que sea.

La tristeza acaba con la persona, hasta dejarla como madeja que mojas. La tristeza y la maldad quieren que desconfíes de esta Gloria.

El sufrimiento con Paz, el que lo viva se nota que éstas son asignaturas de cultura de la Gloria.

Dijo uno:

No hay día que sea más largo que un día con tristeza, dejándole al día entero que te presente escenas, casi siempre de mal gusto, para aumentar la tristeza.

La tristeza no resiste al que a Dios vive de cerca. Pero, ¡qué pocos destacan la pena y la tristeza!

De pena no se muere nadie, si a Dios buscas en tu pena. Si la pena está en la Tierra, Él te manda fortaleza. Y si en la Tierra no está, es que Dios está con ella. Y no es pena, llámale conformidad de un tiempo que se ha cumplido de este paso por la Tierra.

Desperté, oí:

Estudia esta asignatura:
“que la tristeza no es de Dios”,
y la Paz se te retira.

En cambio, el sufrimiento,
poniendo a Dios delante,
te trae a tu memoria
todo lo que a Dios Le hicieron.

Sufre echando la tristeza,
y más vives este Cielo.

Y ya, Él te irá mandado alegría,
que son fuerzas al sufrimiento.

La tristeza quita a Dios
de que viva en tu pensamiento.


***

Libro 19 - Dios Manda en su Gloria que Enseñen - Tomo III - C7