sábado, 18 de octubre de 2014

Yo me vestía de novia

En Sueño Profético hablaba Teresa de Ávila. Decía:

¡Qué poco se ocupa el hombre
de saber cómo habla Dios!

¡Qué pocos sienten el ansia
de que les hablen de Dios!

¡Qué pocos buscan su Eco,
para saber cómo es Dios!

Yo, más veces iba diciendo
lo que me estaba pasando,
que ya el que lo sabía,
me llamaba preguntando.

Estudiar sin acaloro
lo que sufre este que habla,
te da un resumen justo,
sin que suenen sus palabras.

Esto lo dicta Teresa,
que es la misma que hablaba
en el Sueño sin materia,
porque Dios es el que manda.

A mí me dieron sufrir
para que no hablara y callara,
pero yo oía el decir,
y mis palabras sonaban
con ese Eco de Aquí,
que resuena donde Él habla,
y ya no me importaba a mí
que nadie me preguntara.

Yo me vestía de novia
cada vez que Dios me hablaba.
Yo me vestía de novia
porque el Amado esperaba,
que antes Lo esperaba yo,
cuando en éxtasis me dejaba.

Yo llamo vestir de novia
al estar enamorada
de este Amor que no comprende
aquel que el Amor lo tasa
con el amor de la Tierra,
que es corto y pronto pasa.

El Amor que es puro Amor,
este Amor nunca se acaba.
Cuando se termina ahí,
Aquí en la Gloria se agranda.

Desperté, oí:

Yo me vestía de novia
porque mi Dios me esperaba.

Yo me vestía de novia
porque a Él tan sólo amaba.

Esta vestimenta era
la vestimenta del alma.

¡Ay traje que me ponía,
que todos podían ver!

¡Ay traje que me servía
para hacerme padecer.

Este traje es de novia
del Espíritu de Dios.

Este traje, el que lo use,
se ve en la Gloria con Dios.

Este traje es de Amor,
de Pureza y Confianza.

Este traje se lo pone
aquel que mucho a Dios ama.

Amando mucho a este Dios,
te puedes vestir de novia
con el traje del Amor.

TERESA DE ÁVILA


***

Libro 12 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo II - C5