viernes, 7 de mayo de 2010

Creer es obedecer - Libro 89 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo XI - Pag. 26-27


En Sueño Profético decían:

Le extraña al hombre cuando Dios elige. Pero no piensa en la diferencia que tiene de vida el que Dios elige con el que no es elegido.

Dijo uno:

El que Dios elige sufre por el sufrir que tiene otro, y le recuerda al que otro sufrir mayor tenga. Se castiga en pensar por qué dar tanta importancia a lo que puede poco durar, si la vida del cuerpo tú no la puedes sujetar. Cuántos están echando cuentas de vender o comprar, y la muerte les está diciendo: “ocúpate de Dios antes de nada”.

Al que Dios elige lo busca más y lo comprende mejor el que más cree en Dios. Ya, el que no sólo cree, sino que también ama, le pide consejo hasta para respirar, si aquí el consejo hiciera falta.

Desperté, oí:

Ya se ha dicho muchas veces en el Arrobo que creer es obedecer.

Que querer corregir al que Dios trae Aquí es no creer estas Palabras que Dios manda que sean dictadas.

Si pensaran en el fruto que podrían coger de este Árbol Divino, le prometerían a Dios un cambio rotundo.

Tiene que llegar el día que el Elegido se niegue a dar su compañía al que no ame ni crea que después de esa vida está la Eterna.

Que si tú la has despreciado, ella, después de que tu cuerpo muera, a ti te desprecia.

Si das mal trato al Elegido di: “Dios no puede estar conmigo”.

El Elegido corrige lo que a él le han corregido.

Con la gran diferencia de que él lo pidió con las obras, y a ti es que te lo enseñan.


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