domingo, 2 de mayo de 2010

Creer y Amor - Libro Recopilación - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Pag. 492-493


En Sueño Profético decían:

Si hay creencia, hay obediencia. Si hay Amor de Dios tú no puedes vivir sin oír donde digan “Dios está hablando”, si puedes oír al que Dios le da Palabras para que las diga en público, presentando Escritos dictados en Su Gloria. Si aquí no acudes, tú no sientes Amor, y el Elegido siente el desprecio. Igual que si sientes Amor con obediencia, ya te da Mando con confianza, como si el Mando fuera para un órgano de tu cuerpo.

Dijo uno:

Los pensamientos de hoy ha sido Dios quien te ha hecho que los pienses, y tu Amor y obediencia quieren decirlos y que sean cumplidos.

Si Dios habla en un Lugar y no obedecen, no creen, y ya Dios manda que retiren Mando.

Si Dios Hijo obedece al Padre, ¿cómo los que oyen la Palabra del Hijo le dan la espalda? En esto la disculpa es no creer, y el no creer te puede llevar al peligro, esto en lo material; en lo espiritual, es alejarte de la Gloria.

Desperté, oí:

El creer te quita defectos y te retira del peligro.

Y al amar a Dios, guardas en tu conciencia lo que sabes que te pide Dios.

Que es creer, amar, seguir a Él amando y pedirle Mando.

Si piensas en las Palabras de este Mensaje, ves cómo Dios responde a la desobediencia del hombre.

No tiene disculpa para Dios el que no cumpla las Palabras que lleva el que le habla Dios.

Decían en el arrobo, que los pensamientos que me llegaran era Dios el que me los mandaba.

Hablaban del creer y del Amor.

Que el Amor desprecia al creer y el creer busca al Amor.

Cierto que el Amor desprecia al creer, porque el Amor lleva el amén.

En el amén con Amor puede hablarte Dios.


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