domingo, 30 de mayo de 2010

Las Palabras de Dios - Libro Recopilación - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Pag. 32


Me quedé dormida rezando el Rosario. Y aquella noche en Sueño Profético decían:

Cuando despierte, ella verá que si iba por el tercer Misterio, el tercer Misterio tendrá cogido con los dedos, o sea, que la cuenta que tenía cogida es la que continúa teniendo. Ya ven ahí un hecho Sobrenatural, trayendo Aquí su espíritu y dejando su materia con vida. Dios ArroboDesprendimiento del espíritu por la Fuerza del Mando de Dios y obediencia en la carne esperando el retorno del Mando (L.76-Pag.73-74-75) su espíritu y manda a la materia que espere hasta el retorno de este espíritu. Aquí no es Sabiduría de Dios. Aquí es Poder de Dios. La Sabiduría se la da al escribir y al participar en algún diálogo que tenga con teólogos, intelectuales u hombres de ciencia. Entonces la actuación no es suya, porque las preguntas irán al contenido de sus Escritos. Aquí contesta el Mismo que manda a escribir. Si el hombre detenidamente pensara esto, retiraría su duda. En la decisión que tiene para hablar, tranquilidad y seguridad, ves que es Dios. La Sabiduría de Dios es inconfundible. Dios cuando habló en su Infancia, vieron que era Dios. Las Palabras de Dios, dígalas el que las diga, ven que son de Dios.

Desperté, oí:

Ven que es Dios, porque son Palabras cortas, firmes y dan Paz. Dan Paz y te dejan Paz, Paz de Dios.

Si quieres seguir diciendo que no habla Dios, no oigas al que te diga: “Dios me habla”.

Porque si lo oyes, rectificas tu error.

Rectifica pronto, oyendo donde hable Dios.

Si Dios habla para que todos Lo oigan, ¿por qué tú no Lo vas a oír?


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