jueves, 27 de mayo de 2010

A todo el que le llegue sufrir, que de mí aprenda - Libro 61 - Dios Manda en Su Gloria Que Enseñen - Tomo IX - Pag. 95-96-97-98


En Sueño Profético decían:

Hay grande diferencia de vivir amando a Dios y vivir pidiendo cuentas y comparando, si tienes sufrir, con el que tu sufrir no le ha llegado. Esto tiene un pensar, que el grande Amor lo está dando.

Dijo un espíritu de la Gloria:

Esto, por ser Enseñanza, llegan sufrimientos que a muchos les hace pensar: "Yo no podría estar contento con un sufrir que todos están viendo". Pues si estudias este pensar, ves que Dios permite para que el que elige vaya pregonando. El Amor que éste siente le puede a todo lo que le llegue en la Tierra, para que su pensar se cambie diciendo:

Yo no esperaba tener estas fuerzas. Ya, a todo el que le llegue sufrir, que de mí aprenda. Yo tengo siempre en mi pensamiento a la "carne unida", que Dios la unió. Su recuerdo y su presencia ven que no es normal el tenerlo en todos los momentos en mi pensamiento. Que esto no está oculto, porque lo pueden ver todos los que están cerca de mí.

A este Elegido nunca se le oyeron estas palabras: "¿Esto, por qué a mí me pasa?" Porque este pensar sería no tener en tu presencia todo lo que a Dios Hijo le hicieron. Que Dios Padre lo consintió para que luego, en su Resurrección, vieran que era Dios Único en Poder y Amor. Y si a la Madre Virgen la ves con su Hijo en los brazos matado, su rostro y sus lágrimas te hacen pedir a Dios perdón por el pensar que te haya llegado, diciendo: "Señor, ¿Por qué tengo este sufrir, si yo no he hecho nada malo?" Esto lo repiten muchos que se nombran cristianos. Que este nombre se conoce en todo el Mundo; pero pocos dan la enseñanza de que Dios está vivo en la Gloria con Cuerpo.

Desperté, oí:

Todos lo Arrobos son hablando de Dios, pero ninguno es igual. Siendo las mismas palabras, es como las caras, que llevando todas lo que tienen que tener, no hay ninguna igual.

Que pronto estén los Libros publicados con el número 64.

El ver este número y los prólogos de los Obispos, darán alegrías y remordimientos.

Más de uno se pondrá las manos en la frente y el perdón lo pedirá.

Aquí hay documentación y justificantes para poderlos presentar en público.

Dios para dar su Mando no necesita grandes carreras.

Lo primero que Dios pide es Amor. Y que el Amor a Él lo busque, y ya Él estará esperando.

El Amor hace Milagros.

El grande Amor busca y espera. El grande Amor no necesita carreras ni estudios que lo enseñen.

Dios habla para que Lo busquen los pastores y los que tengan carreras.

Los dos, con Amor, pueden tener contacto con Dios en el Cielo y en la Tierra.

Pero hace más parada el que habla de Dios con su Mando, sin tener estudios y diciendo: "Dios me manda que dé sus Palabras".


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