miércoles, 5 de mayo de 2010

Premio Grande - Libro 57 - La Palabra del Creador - Tomo VI - Pag. 31-32-33


En Sueño Profético se oían estas Palabras:

“El que crea en mi Existencia, obedece las Palabras que Yo doy al Elegido que traigo a mi Gloria. Mis Palabras son dichas por mi Padre en Mí. Lo mismo que las que el Elegido dice con mi Nombre y mi Mando no son suyas, tienen mi Poder, para acercar a ellas o para retirar”.

Se vio como una nube, pero color oro. Y ya siguieron estas Palabras:

“Esto que esta viendo el espíritu es mi Gloria. Este Poder es el Mando que mi Padre quiere que el hombre acepte o desprecie”.

“El que oiga o lea esta Visión que el espíritu ha visto, tiene que obedecer al Elegido si cree en mi Existencia”.

“Aquí está todo lo Eterno. El que crea estas Palabras, no puede perder mi Gloria. Retira el miedo y piensa que no estás sola, aunque a veces vean una sola persona”.


Quedó silencio y sentí algo con fuerza, sin cuerpo. Y se oyó:

“Ha sido la Voz de Dios Hijo la que ha dicho las Palabras que han dictado en su Reino”.

Hay que pensar que la muerte no avisa aunque tengas cuerpo sano.

Esto hace falta que sea sin miedo publicado, pero en alta voz, como Dios lo tiene mandado.

Desperté, oí:

El que haga algo para que se publiquen estos Mensajes, que piense que no hay quien tenga un Premio tan grande.

Y por ser grande, tiene que cuidarlo, y a Dios llamar cuando vea que es perseguido por los malos espíritus.

Los que hacen tu mando, sus caras traen Amor a Dios pregonando.

No tengas miedo en mandar lo que Dios pone en tu espíritu y tus palabras, porque no es tuyo.

Si intentan callarlo, el Amor a Dios te hará publicarlo.

Al Elegido no le importa ni el poco sueño ni el poco descanso.


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