sábado, 1 de mayo de 2010

Es peor despreciar que pecar - Libro 59 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo VI - Pag. 101-102-103


En Sueño Profético decían:

Se van a decir palabras que muy pocos las viven y las comprenden:

Si amas a Dios y eres madre, en todo tu vivir tienes a la Madre Virgen delante. Y ya, con esta presencia, más dices: “Señor, me pase lo que me pase, más sigo tus pasos y el sufrir abrazo, y la Virgen sé que me hace Milagros”.

Ya siguen hablando del camino del mal y del camino de querer aprender para más acercar a Dios:

Hay quien cree que es peor para Dios el pecado que el desprecio. Pues aquí manda Dios que se enseñen sus Palabras para que comparen y vean la razón que Dios da para el rudo y para el culto. Si pecas alguna vez, es el daño tu sufrimiento, pero a Dios puedes seguir queriendo, y en tus noches malas puedes que te pueda el arrepentimiento y a Dios llames con lágrimas y pidiendo el Perdón, diciendo “no lo merezco”. Pues a todo esto Dios da el Perdón, y ya te entra en su Gloria.

Ahora van las palabras para el que desprecia el Mando de Dios y sus Palabras, como aquí está pasando, igual que cuando Dios vivió de Hombre. Pues a este desprecio no llega el Perdón, porque Dios permite pero no obliga. Estas palabras se refieren a los buenos para el hombre y Judas para Dios.

Dios premia el pecador que pecó y a Dios buscó para que publicara el Perdón que Le pidió. Y ya iría buscando pecadores y acercando a Dios, como Agustín de Mónica.

Desperté, oí:

¡Qué grande es la Enseñanza que dan en la Gloria para que comparen pecado y desprecio!

El desprecio tiene más castigo que el pecado.

Piensa en tú vivir queriendo a Dios y que el pecado tirara de ti, esto llegaba el momento en que pedirías Perdón y tu vida sólo sería para Dios.

Pero si tú no quieres saber de Dios y en todo Lo desprecias, tú no pides el Perdón, ni Dios te perdona.

Pues esto lo tienen que pensar los pastores que viven con las corderas y los de grandes carreras.

Un pecador puede buscar a Dios, contar su pasado y ya acercarse a Dios; pero el que desprecia a Dios ya se lleva espíritus al Diablo.

Es peor despreciar que pecar.

El desprecio no pide el Perdón y es perseguidor del que ama a Dios.

Dios busca y perdona, pero le cierra las puertas de la Gloria al que despreció lo que Él mandó con sus Palabras.

Termina el Mensaje con estas palabras:

Un pecador puede querer más a Dios después de ver el mal que ha hecho; pero el que desprecia a Dios, tiene poder para retirar del Cielo.

Se oían muchas palabras de AGUSTÍN DE MÓNICA.


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