jueves, 25 de febrero de 2010

El Amor sin libertad no es de Dios, es de un dictador - Libro 85 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo IX - Pag. 18-19


En Sueño Profético decían:

El Profeta no tiene examen.

El Profeta es para aprender de Él.

El examen lo pueden hacer probando a imitar Su vida, esto en lo material.

Y para saber si Dios Le habla, que cojan Sus Escritos y honradamente los estudien, sin pensar: “Yo soy universitario”. Esta palabra debe emplearse cuando se trata de cultura material. Pero Esto es Sabiduría Divina. Aquí la prueba es cambiada por la reverencia.

Desperté, oí:

Si Aristóteles conviviera contigo, trataría de aprender de tu Enseñanza, reformando algo de su teoría.

Estas grandes inteligencias han sido dotadas por Dios, pero jamás pueden llegar al Profeta.

El Profeta no puede aprender de nadie, una vez que es Dios el que lo manda.

La misión del Profeta es dura. La palabra sería. “Reproducción de Cristo”.

Dios es Silencio, Amor y Perdón. Pero el hombre lo sella con estas frases: “Si Tú eres Dios, ¿por qué me mandas estos sufrimientos? Y ¿cómo consientes la condenación?

Yo, Agustín de Mónica, te digo, que si quisieras condenarte y Dios te lo impidiera, ya no sería este Inmenso Dios.

Si es el Dios del Amor y el del Perdón, ¿cómo no va a ser el de la Libertad?

El Amor sin libertad no es de Dios, es de un dictador.


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