domingo, 7 de febrero de 2010

El Medicamento de Dios es la Fe y la Esperanza - Libro 41 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo III - Pag. 127-128-129


En Sueño Profético se oían estas Palabras:

¡Qué distinto es vivir con la Presencia de Dios siempre en tu pensamiento, a vivir sin acordarte de Dios, de sus Santos y de su Reino! Es distinto el vivir porque todo resulta hueco, sin esperanzas de conseguir lo que pides para tu cuerpo cuando lo sientes enfermo.

Ahora compara el que la Presencia de Dios siempre está viviendo. No le pone nada triste y achica los sufrimientos. Si en su cuerpo siente algo que quiera darle tormento, llama a Dios y Dios le manda Medicamento. Que el Medicamento de Dios es la Fe y la Esperanza. Y ya achicas lo que otro ve muralla, sin poder llegar a ella ni derrumbarla.

También hablaban de tener ayuda, pero ayuda de la que Dios manda. Que esta ayuda sólo la da el que mucho a Dios ama.

Desperté, oí:

Con esta Fuerza que el espíritu lleva al cuerpo, ¿quién podría callar este Evangelio, que hoy Dios está diciendo?

Que éste es el sufrir del Elegido cuando oye sin prisas el llevar esto por todo el Mundo.

Tiene que llegar el momento de pedir Perdón por todo el mal que han hecho.

Ya es Milagro que no puedan llegar a lo que Dios manda del Cielo.

El Poder de Dios siempre queda por encima de todo.

El que oiga los Mensajes, ya es árbol sin aire si se retira y de esto no habla a nadie.

El árbol necesita el aire, y el espíritu estos Mensajes.

Sentir la Presencia de Dios rompe el silencio.

Que es lo que Dios al Elegido le pide, que publique que Él le manda que rompa el silencio que el hombre quiere.


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