martes, 23 de febrero de 2010

El "Ve" - Libro 16 - Dios No Quiere, Permite - Tomo II - Pag. 181-182-183

En Sueño Profético decían:

No puedes querer a Dios si no quieres a sus Ángeles y a sus Santos; y si los quieres antes que a Él, ya estás pecando.

Hay quien no nombra a Dios y adora al Santo, y el Santo nunca dará hasta que Dios le dé el Mando.

Dijo uno:

Mira si es grande esto que se ha nombrado, pues más contacto tiene con el hombre el que Dios el “Ve” le está dando. Este no es él, el que actúa es Dios que le da Mando. Por eso, conociendo al que Dios manda, y dándole desprecio, ¡no busques luego a los Santos, que no pueden oír ruegos!

¿Cómo te va a abrir la puerta, el que sabe que tienes a su amo en desprecio, si lo que él te da, tiene que pedirlo al dueño?

El que Dios le dice “Ve”, tiene que darte consuelo; pero tienes que creer que el “Ve”, ya baja del Cielo.

En niño, hombre o mujer, que para Enseñanza nunca al niño ha de coger. Al niño lo coge Dios para que el niño refiera lo que no puede saber, por no existir en la Tierra, en la forma que él lo oye o lo ve. Pero Enseñanza no puede, por no conocer maldad ni pecado.

¡Qué responsabilidad tan grande tiene el que podía cundir esta Enseñanza, y tan oculta la tiene!

Desperté, oí:

El pecado ha cogido avance
por tener anulada
la Palabra de Dios.

¡Qué comparaciones ponen
los Espíritus de Dios,
con los Ángeles, los Santos,
y con el que el “Ve” le da Dios!

Estos, la fuerza que llevan,
los confunde
el que no practique Amor a Dios.

Practicándolo comprendes que,
¿cómo querer a Dios
si antes a otro prefieres?

Tú di primero a Dios,
luego, a todo lo que Él quiere.

Su “Ve” debe ser acogido
como si vieras a Él.

Porque Él te está viendo
aunque tú no veas a Él.

¡Día a día se repite
que el Mundo
esto tiene que saber!


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