miércoles, 10 de febrero de 2010

El descanso para el que a Dios ama es hacer mas Mando que Dios le mande - Libro 87 - La Palabra Del Creador - Tomo IX - Pag. 154-155


En Sueño Profético decían:

Para creer a este Elegido piensa si tú puedes hacer la vida que Él hace, sin cansarse y pidiéndole a Dios que su Mando no le falte para ir cundiendo las Palabras que Dios dice cuando arroba su espíritu y lo trae a la Gloria. Y ya, estas Palabras que le dicen en la Gloria entran en el cuerpo, que es la Enseñanza que hay en los Libros publicados.

Todas estas Palabras son dichas por Dios Padre o por Dios Hijo, pero nada de lo que hay en estos Libros está repetido. Tienen el mismo camino, dicho por Dios o por otros con el Mando de Dios.

Al pensar esto te llegan alegrías y sufrimientos. Las alegrías, al oír la Voz de Dios y al ver su Presencia. Y los sufrimientos, al tener que esperar, siendo una Cosa tan grande, que Esto llegue a sitios donde digan que Esto tiene que estar como la Luna y el Sol, como la lluvia y el aire, como el nacer y el morir del niño o del anciano.

Decían que al ser Elegido, el sentir que siente tu espíritu le llega a tu cuerpo, y ya tu sufrimiento es querer que estas Palabras de Dios las dieran de Enseñanza en los colegios. Y ya, cuando esta Enseñanza estuviera por todos sitios, el Camino de Dios estaría por unas partes lleno y por otras esperando, porque habrían sentido que los que están al Servicio de Dios no tienen descanso, porque el descanso para el que a Dios ama es hacer mas Mando que Dios le mande.


Desperté, oí:

Piensa ya, en todos los momentos de tu vida, que Dios es el Único que puede darte Paz y fuerzas de Amor, y ya cada día más querrás a Dios.

Se van a decir estas palabras que el Elegido siente:

"Señor, yo no me enfado si algún día no veo a los únicos que tengo, porque no los ven mis ojos, pero mi espíritu los tiene abrazados".


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