viernes, 26 de febrero de 2010

El bueno que ponen en la Tierra no es para Dios, es para su cuerpo - Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - Pag. 61-62-63


En Sueño Profético decían:

Mayoría de los buenos de la Tierra, no son buenos para Dios, que esto lo sabe más el que se consagra a hacerle servicio a Dios.

Mayoría de los buenos, no se ocupan de cumplir y cundir la Palabra de Dios.

Si los buenos de la Tierra amaran o creyeran en Dios, cómo podrían tener esta indiferencia a estas Palabras que Dios manda recordando su Existencia, para que no cambien nada de lo que Él dejó dicho cuando de Hombre vivió en la Tierra.

Si los buenos de la Tierra fueran buenos para Dios, ya hubieran puesto en torres, con grande iluminación, para que todos los que se dicen cristianos acudieran a preguntar, ¿Qué quiere Dios que hagamos?

Dijo uno:

El bueno de la Tierra, si no le sirve a Dios, con estas comprobaciones que Dios le manda, no es bueno para Dios, y entonces Dios aparta.

Desperté, oí:

Debía de no poder vivir, aún viviendo con cuerpo, el que ya sabe este Caso y lo tiene en desprecio.

¿Cómo el Cielo va a llamar, “hombre bueno” porque no robe ni mate, al que a su Palabra le dé desprecio?

El bueno que ponen en la Tierra no es para Dios, es para su cuerpo.

Es un temor a la ley, que el mismo hombre le ha puesto.

Que esa ley sobra, cumpliendo los Mandamientos.

Sobra porque el Camino de Dios ya hace a hombres buenos.

Los hace y van cundiendo que primero es lo de Dios.

Si los buenos de la Tierra, fueran buenos para Dios, ya sabía el mundo entero lo que 28 años aquí está ocurriendo.

Muchos querrán enmendar lo que ya es sin remedio.


***