lunes, 1 de febrero de 2010

El Tiempo - Libro 92 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo VII - Pag. 121-122-123


En Sueño Profético decían:

¿Cómo puede pasar, el que conozca este Diario Divino, sin oír lo que a diario baja del Cielo?

¿Cómo puede vivir poniendo todo su tiempo y dinero en lo que luego queda ahí?

Tiempo,
ladrón que engaña y persigue
al que ve que puede engañar
para retirarlo de oír
la Palabra Celestial.

Tiempo largo, tiempo corto.
Tiempo tranquilo y sereno,
si el hombre no lo alborotara
con las prisas y sus inventos.

Dijo uno:

Pongamos el tiempo como creación de Dios, y al hombre lo pone inquieto con la frase de moda: "los tiempos han cambiado". Pero los tiempos no tienen cambio. Dios le deja al hombre Saber y le manda luz, pero no para que lo emplee para hacer lo malo.

Si Dios deja el trigo crecer es para que no falte el pan de cada día y alimente los cuerpos, que estas Palabras las dice a diario el que reza el Padrenuestro.

Desperté, oí:

Los tiempos han cambiado, es palabra que da fuerza para practicar el pecado.

Pero si haces un estudio de lo que es el tiempo, ves que son horas, días, semanas, meses y años, que éstos forman siglos.

Nacer primero y morir después.

Que, cuando naces, es otra muerte de cuerpo que al mundo traes.

El tiempo no te ha quitado de que adores a su Dueño, que es Dios.

Dueño de tu pensamiento, de las horas y de los siglos que pueda vivir tu cuerpo.

Pon el olvido
a "los tiempos han cambiado",
porque esta frase firma
que estás de Dios retirado.

Cuando veas que nadie muere
o que el pez vive sin agua,
entonces si encaja esta frase.

Si crees en este Mundo,
igual que crees en los muertos,
piensa que no hay reforma
para venir a la Gloria
o para ir al Infierno.

Cuando tus pies den palabras
y tu lengua pise el suelo,
sí puedes decir:
"los tiempos han cambiado,
hay que vivir lo moderno".


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