sábado, 20 de marzo de 2010

Andar con la cabeza - Libro 17 - Investigaciones a La Verdad - Tomo II - Pag. 86-87-88

En Sueño Profético decían:

El hombre tiene inquietudes por saber de Aquí, pero no llega a saber porque quiere ser el descubridor de otro mundo donde no exista Dios, donde sea carne y pecado.

El hombre no dice: “yo quiero llegar a un sitio que me hablen de Dios, y yo compare si es de libros que el hombre escribió, o es de Dios diciendo, para que escriban Libros”.

El hombre aquí deja sin actividad sus inquietudes, porque tiene que abandonar muchas cosas que tiene la materia que están en contra de Dios; y que no pueden ser por Dios aceptadas.

Es permitir que Dios deja al hombre el breve tiempo que tiene la vida de la materia.

Dijo uno:

El hombre teme el Saber de Dios. Al hombre le asusta que digan: “Yo veo a Dios, porque Dios me lleva a su Gloria”.

Esto no quiere oír el hombre porque en su interior hay algo que pertenece a este Mundo, y lo alborota y lo hace cobarde.

El hombre quiere la investigación para negar la Existencia de Dios, para anular su Nombre, para enseñar al niño que Dios pertenece al pasado, a mentalidades rudas, incultas y fantasiosas.

Con este cambio que el hombre quiere hacer, es intentar andar con la cabeza en el suelo y las manos apoyando, y en los pies poner el sombrero.

Desperté, oí:

Ya puede luchar el hombre
haciendo investigación
para desmentir el Cielo,
que por mucho que desmienta,
Aquí no llegan palabras.

La Gloria sigue la Gloria,
por ser Dios el que la vive.

Si el hombre esto pensara,
sería triste y vergonzoso
tener la Gloria callada.

Sería miedo el pensar,
cuando la carne enfermara.

El hombre quiere tener a Dios
en sitio muy lejos.

Y no sabe que es Presencia
en lo temporal y en lo Eterno.


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