lunes, 29 de marzo de 2010

"Mi Padre Me ha mandado" - Libro Recopilación - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Pag. 18-19


En Sueño Profético nombraban muchos pueblos, y decían:

Estos pueblos fueron testigos del Nacimiento de Dios Hombre y de la Muerte que Le dio el hombre. Estos pueblos deberían haber quedado de Templos para adorarlo y para pedirle el Perdón. Israel no recibió a Dios Hombre y no respeta las Pisadas del Maestro. Dios que elige a un pueblo, y el pueblo se une para crucificar al Salvador de los hombres; Dios que está en su Reino, baja a su Tierra y vive con lo peor, con lo que el hombre no quiere; vive en la pobreza rechazando las comodidades que el hombre lucha por tener; vive con el desprecio del hombre, con los insultos que Él les deja que empiecen y terminen, sufriendo de ver el poco Amor que se tiene el hombre, con la maldad que enseña al inocente el que se tiene por poderoso; Dios que se hace Hombre para enseñar a no condenarse, para que todo hombre sea una misma familia, y Él el Padre de todos; para quitarle la preferencia a las cosas materiales y darles elevación a las cosas del espíritu que no acaban ni envejecen; para que la Caridad sea enseñada en acción y a su vez en palabras. Para todo esto fue su Venida.

Casi al principio del mundo, el mismo Padre empezó a anunciar su Venida, para que el hombre aceptara, cuando Lo viera de Hombre, cómo el Espíritu del Mismo Dios forma Su Carne y ya ven Materia.

Desperté, oí:

Dios, que vive en Esencia Divina, baja a vivir con el pecador.

Baja diciendo: “Mi Padre Me ha mandado para enseñar cómo hay que vivir cuando aún tienes vida de materia”.

Para enseñar, y una vez enseñados, si no practican la Obediencia, serán retirados.

Dios que baja a vivir entre el pecador, para que una vez soltada la materia, ellos suban a vivir con Él en su Reino.

Dios baja dejando la Libertad. Sabía que Lo mataban, pero quería enseñar al que su Gloria quería.


***