viernes, 5 de marzo de 2010

Esto es Dios dar y tú despreciar - Libro 5 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo I - Pag. 164-165-166


En Sueño Profético hablaban Tomás de Aquino y Agustín de Mónica.

Decía Tomás:

“Enfada a Dios no querer esta teología y no estar ya publicada. Todo el bien que Dios te dé y tú desprecies es no amarlo. Si amas das cobijo, si no amas desprecias. Dijo Agustín: Yo vi un día a uno que el cojo se iba haciendo, para dar compasión al que por su lado pasaba, pues era grande pecador y hacía que muchos pecaran. Me acerqué yo y otro que iba, y quise ofrecerle el brazo. No lo aceptó y de Dios iba renegando; llegó el que hacía el tercero y cogiéndole del brazo estas palabras le dijo: Ya con esto ofendes a Dios, Dios te dio unas piernas sanas y tú quisieras fueran enfermas. Ten, y le dio dos bastones. Estos son de otro que sus piernas si tenían ganas de caminar sin ayuda. Tanto se lo pidió al Salvador de los hombres que desde este momento Dios ha mandado que sus piernas no necesiten ayuda y que sus bastones pasen a ti. Acudió la gente al grito que este grande pecador dio cuando notó que sus piernas no tenían fuerzas. Sí, Tomás, esto lo presencié yo”.

Desperté, oí:

Si Dios te pone el agua en tus manos y mueres de sed, tú pecas en contra de Dios.

Si tú tienes vista y no utilizas tus ojos viendo como el ciego, tú pecas en contra de Dios.

Si comida tuvieras y enfermaras por necesidad de ésta, también pecas.

Si del bien que Dios te da tú haces un mal, pecas también.

Esto es Dios dar y tú despreciar.

A Dios si lo amas no desprecias ni el sufrimiento cuando éste venga de Él.

Si amas a Dios ahí, besa la teología que Él te manda de Aquí.

TOMÁS DE AQUINO y AGUSTÍN DE MÓNICA


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