martes, 9 de marzo de 2010

Los Milagros de la carne y del Espíritu - Libro 20 - La Palabra del Creador - Tomo II - Pag. 35-36-37


En Sueño Profético hablaban de los Milagros de la carne y de los Milagros del Espíritu.

Que de éstos, pocos hablan como Milagro, cuando este Milagro es curación a lo Eterno. Y ya, cuenta Aquí, en la Gloria, con un sitio cuando entierren su cuerpo.

En cambio, el Milagro de la carne, no puedes asegurar que vaya a Gloria y no se condenen cuando ya se vean sanos.

Dijo uno que habla para enseñar:

Yo viví los dos Milagros, que Dios mandó que se hicieran. Uno era del Espíritu, otro era en unas piernas. Vivían en mi misma calle los dos que recibieron Milagro.

El enfermo de Espíritu, que hacía vida de pecado, llora y piensa en Dios, y Dios le hace el Milagro de sanarle su Espíritu. Y una vez curado, va buscando a pecadores por si quieren ser curados.

El que era paralítico y salió un día andando, formó escándalo en la calle y a gritos se oía la palabra de Milagro. Empezó a vivir vida cogiendo de compañero al pecado, y ya vieron a otro hombre, que ni Paz ni ejemplo iba dando.

Desperté, oí:

El Milagro de la carne
muchas veces lo hace Dios
para que el hombre vea su Poder.

La curación del Espíritu, por pecado, es que el enfermo ha dicho:

"Señor, ¿cómo volvería yo
a estar sano de Espíritu?
Quiero quitarme este peso
y en todos los momentos
Decirte: Perdón Dios mío.

Este Mensaje te hace
que pienses en los Milagros
del Espíritu y de la carne.

El Milagro de curación del cuerpo,
una vez curado,
puede ponerse en contra del Cielo.

El que sano tiene el cuerpo
y pide curar su Espíritu,
sabe que existe lo Eterno.

Es Milagro más Milagro
que tu carne esté sana
y tú odies el pecado.


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