jueves, 11 de marzo de 2010

El sueño despide y enfermo se siente - Libro 52 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo IV - Pag. 114-115-116


En Sueño Profético decían:

No hay quien reparta esta Paz, con paciencia, como la reparte el Elegido. Es un repartir, queriendo que los que están cerca sean como el Elegido.

Dijo el Mando de Dios en un espíritu:

Esto que se ha dicho es el sufrir del Elegido, por querer que todos vean lo que él ve, aunque mayoría de veces sea difícil el ver sin ver. Para esto tienes que tener rebose de Amor, y ya que Dios te haga que veas la Visión que no ve la materia. Es visión de espíritu que es la que le hace al cuerpo que publique lo que está viendo.

Dios quiere que al silencio se despida y no se dejen de buscar prólogos para que los Libros tengan abundancia de nombres conocidos en academias e institutos. Los que firman estos prólogos llevan Premio al presentar su nombre donde Dios está hablando.

El Elegido pide a Dios de noche y de día. En el día, pide el cuerpo. Y en la noche, pide el ArroboEstado Sobrenatural en el que Dios trae un Espíritu a su Gloria para que reciba una Enseñanza. Durante este Estado, el cuerpo portador no presenta signos vitales hasta que el Espíritu vuelve de nuevo a él. al espíritu. El día ve a los cuerpos, como hoy, pidiendo Mando. Y la noche espera Visión que Dios le hace cuando la necesita el Mensaje.

Desperté, oí:

Hoy no te ha faltado compañía, y todos con buena cara te decían: "Ya esto pronto se termina".

¡Es grande este vivir con este Amor! Pero sería más grande si el hombre creyera y amara a Dios.

Si al que no cree le saliera una señal en la cara, se verían muchas señales.

Aquí esperan que Dios, un día, con la Paciencia se enfrente y queden al descubierto los que se dicen cristianos.

El cristiano que en esta Palabra piense, el sueño despide y enfermo se siente.

Es grande sufrir para el que Dios trae Aquí, querer que Esto ya estuviera por todo el mundo publicado por jerarquías de la Iglesia.

Esto sería creer los que a Dios representan.

Éstos creen lo que Dios dijo, pero no lo que hoy está diciendo.

Al Elegido, en la Gloria, le prohíben el silencio.

Esta Palabra da alegría y quita el sueño.

El día se fue queriendo dejar sufrir grande, porque los espíritus del mal no saben cómo sufrir darte.


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