miércoles, 10 de marzo de 2010

"Consolar al enfermo es el mejor medicamento" - Libro 45 - Te Habla El Profeta - Tomo VI - Pag. 116-117


En Sueño Profético decían:

Las cosas de Dios con las del hombre tienen grande diferencia. Las cosas de Dios no pueden estar secretas. Que a más escándalo, más ves que no son de la Tierra.

Cuando Dios da Sus Palabras, al que se las da lo premia. Pero no es premio para él sólo, es también premio para el que a Dios busque y Lo quiera.

Dijo uno:

Yo, cuando viví con cuerpo, me oían mucho estas palabras: "No es lo mismo buscar a Dios por amor, que Buscarlo para Pedirle lo que quieres en la Tierra y no puedes alcanzarlo porque mucho dinero cuesta. Tú Ámalo como Él te ama, y Él ya verá lo que te hace falta para más acercarte a Él. Y una vez que sientas su Presencia, ya nada tiene valor de las cosas de la Tierra".

Las cosas de Dios son con una altura que no tienen comparación.

Este escándalo es un escándalo que tienen que quedar en archivos, y muchas veces tiene que ser nombrado. Que esto hace que hablen de los reconocimientos que el Elegido tiene guardados.

Desperté, oí:

Todo lo que Dios ilumina o dice en ArroboEstado Sobrenatural en el que Dios trae un Espíritu a su Gloria para que reciba una Enseñanza. Durante este Estado, el cuerpo portador no presenta signos vitales hasta que el Espíritu vuelve de nuevo a él. no es para el Elegido.

El Elegido ya es uno más del Reino de Dios.

Porque él buscó Amor y Mando para hablar de la Gloria y quitar del pecado.

No pasa día en la Gloria sin que se oigan estas palabras:

"Consolar al enfermo es el mejor medicamento".

La petición del Elegido para el enfermo es: "Señor, cúralo o llévatelo dormido".


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