miércoles, 24 de marzo de 2010

Dios, en el sufrir, más te ofrece su amistad - Libro 89 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo XI - Pag. 17-18


En Sueño Profético decían:

Piensa que hay
más sufrimiento en silencio
que alegrías en escándalo.

Y que el cojo con muletas
camino atrás va dejando
y pensando en aquel
que las piernas le cortaron.

El cojo que piense así,
la cojera ha olvidado,
y ya conversa con Dios
sin corajes y sin enfados.

Conversa y da las gracias
porque él va caminando
sintiendo en las muletas
a alguien que le va empujando.
a alguien que le va diciendo:

"Yo soy la Verdad y la Vida".

Dijo uno:

¿Qué consuelo en el sufrir siente aquel que tenga un sufrir y no se lo quite el hombre? Y qué desesperación para el que tenga sufrir y se retire de Dios. Entonces convierte el sufrir en herida que él mismo va agrandando y le niega a la herida que le pongan bálsamo.

Esto es sufrir viviendo de Dios apartado.

Desperté, oí:

Pídele a Dios con ganas.
a sabiendas que no niega.
Y ya te entra la calma.
y lo áspero de tu herida
en suavidad te lo cambia

Pues no es más grande lo grande,
si va Dios en tu compaña.

Deja el sufrir de la Tierra
como cuando ves la nube,
pensando que raso llega.

Haciendo este pensar,
Dios hará que tú Lo veas
y luego que Lo vean más.

Porque Dios, en el sufrir,
más te ofrece su amistad.


***