martes, 30 de marzo de 2010

Esta Cuaresma no se acaba - Libro Recopilación - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Pag. 39


En Sueño Profético decían:

Dios no fue una vez crucificado, a Dios, el hombre, lo crucifica todos los días. El hombre no necesita clavos ni martillo para clavar a Dios. Dios se dejó clavar en Materia y Espíritu, y hoy clavan sólo su Espíritu.

Cuaresma: tiempo que se recuerda como sufrimiento de Dios Hijo. Esta Cuaresma no se acaba, ya se encarga el hombre de que no se acabe.

Apareció Dios Hijo de rodillas, pero de espaldas, y dijo uno: “Jesús, no sufras más”.

Apareció una Mujer y dijo éste, de rodillas: “María, no oigas el llanto. Y José, paciencia tienes que tener”.

Dios sufre, y sufre, por no decirle al hombre: “¿Ves? Yo soy Dios, Yo he dejado que tú Me ofendas”.

Desperté, oí:

Dios sufre por el trato que el hombre le da.

Dios sufre porque el hombre Lo ofende y Él no quiere apartarlo. Dios, cuando aparta, es porque Luzbel quiere enfrentarse con Dios.

Dios no va a sitios de Luzbel, porque Dios, a éstos, ya los apartó.

El hombre no ama a Dios porque Dios quiere que el hombre se salve.

Para que el hombre se salve tiene que cumplir la Voluntad del Padre.

Voluntad que todos aprenden cuando aman.

Dios, cuando ve Obediencia, Él manda.

Dios manda porque sabe que tú quieres servirlo.

Dios elige porque sabe que tú quieres ser Instrumento suyo.

Dios elige al que antes a Él Lo ha glorificado.


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