viernes, 2 de abril de 2010

Amando - Libro 3 - La Palabra del Creador - Tomo I - Pag. 153-154-155


En Sueño Profético decían:

Amando,
cualquier cosa te lleva al amado;
amando adoras los pasos
que este amor ha ido dejando;
amando, te llegarán muchas cosas
que tú irás rechazando,
que tú irás rechazando
por no perder este amor
que en Gloria te está esperando;
amando, vives ilusión de Dios,
ilusión que practicando,
notas presencia de Dios,
presencia que puede ser
se te convierta en vivencia,
y ya hablas tú de Él,
que la Palabra sería,
yo no soy,
yo tan solo Lo he amado tanto
que siempre fui siguiendo a Él;
amando, vives y adoras
como adora esta mujer.

(Vi una mujer de rodillas). Cuenta esta mujer, que Aquí mismo vio ella pasar a Jesús al Calvario, y que Aquí vio pararse a la Virgen cuando regresó dejando ya la cruz vacía, Aquí mismo La vio llorar a Ella y a las que La consolaban, pues dice, que hasta que abandonó la materia Allí iba a diario a pedir al Padre los perdonara, y a la Virgen le entregaba sus dos hijos para que Los cuidara; esta mujer allí iba y a diario, porque el Amor la llevaba; amando, buscas Amor de este amado.

Desperté, oí:

No hay fuerza más poderosa,
que la Fuerza de este Amor.

Esta mujer te demuestra,
que si tú amas a Dios,
andas como ella andaba,
buscando donde ocurrió.

Allí vio a Dios cansado,
de martirio y de sudor.

Que el sudor era la sangre
que le hizo el pecador.

Allí vio llorar la Madre,
que por Madre vieron todos.

Esta mujer ama tanto
que Allí más siente el Amor.

El Amor siempre te lleva
donde está presente Dios.

Pide Amor queriendo amar,
verás si sientes a Dios.

Porque el Amor ya se encarga
de que no vivas sin Dios.


***