sábado, 10 de abril de 2010

Con esta Enseñanza los conoces y de ellos te apartas - Libro 53 - Te Habla El Profeta - Tomo VII - Pag. 83-84-85


En Sueño Profético decían:

Ya tendrás siempre en tu pensamiento, en todas las horas del día, estas palabras:

“Aquí ya están los caminos abiertos para escandalizar Esto que baja del Cielo. Yo no puedo estar callada, porque este Pregón Divino le hace falta a la Humanidad”.

Dijo un espíritu que, con el Mando de Dios, hablaba con otros espíritus como si tuvieran cuerpo:

Ya aquí la quietud y el silencio no van. Esto es como documentos en cartera que pueden presentar, justificando que hoy no hay otro Caso igual. Por esto, los espíritus del mal no pueden hacer lo que harían si no hubiera aquí este Poder, escrito y dictado en la Gloria. Pues a pesar de que no pueden, están intentando que al Elegido todo se le ponga oscuro y cambiado. Pero esta fuerza de Dios los descubre y ya se apaga su lumbre. Lumbre que no es del Cielo, que es lumbre que va quemando a los espíritus buenos. Pero cogiendo esta Enseñanza los conoces y de ellos te apartas.

Esto lo entiende todo el que crea que Dios está Vivo, sin cruz y con Cuerpo. Y su Poder, todo el que Lo ame, en algo lo ve; en salud o en bienes, que a veces no sabes por donde vienen.

Desperté, oí:

Hablaban tanto en la Gloria de estos Mensajes, que al despertar ves que no hacen lo que deberían de hacer.

Esto ya es grano en granero, que el trigo no puedes esconderlo, ni tampoco decir que no fue criado en el suelo.

Pues más claro está que Dios aquí está hablando, y quiere que todo sea publicado.

Repiten mucho en la Gloria que se busquen sitios donde a Esto le den publicidad, diciendo que no hay otro caso igual a éste.

Tu tiempo sea para cundir los Libros y para hablar de todo lo que Dios, con Mando, te dice en el Cielo.

Los enfermos que te ven comparan tu presencia con la medicina del médico.

Que tu presencia algo les da y algo les deja.

Esto, el que te acompaña, lo ve.

Buscar y buscar para Esto publicar, lo repiten en Gloria.

Por la falta que le hace al Mando esto que Dios dice en su Gloria.


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