lunes, 12 de abril de 2010

Aquí hay que hacer algo ya - Libro 47 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VI - Pag. 148-149-150


En Sueño Profético decían:

Las alegrías del Cielo te llegan todos los días. Que esto lo puede ver el que quiera, si sigue estos pasos sin pensar noche ni día. No es lo mismo contar lo que te contaron, que contar lo que tú estás viendo.

En el día de hoy te llegó un pensar y lo guardabas, por creer que era un pensar más. Pero te entró una fuerza que retiró al pensar que quería engañar.

Dijo un espíritu de la Gloria:

Cuando vean todos los reconocimientos que concedidos tienes, esto les tiene que hacer pensar: “Aquí hay que hacer algo ya”. Tú esperas con alegría la Fuerza de Dios, que no hay fuerza que pueda igualar a esta Fuerza. Tu petición tienen que notarla en las puertas que Dios vaya abriendo, que se las abre a todo el que Esto cree y quiere ayudarte.

Se va a recordar la Visión de Luz que Dios hizo por la puerta y la ventana, que los Rayos de Luz tenían imagen de espiga.

Decían en la Gloria que no había ningún Elegido que tuviera tantos reconocimientos de todos los caminos, como éste que aquí los deja escritos.

Desperté, oí:

La Fuerza del Elegido da silencio cuando quieren decir que este Caso no es único.

Esta Fuerza Dios la manda.

Esta Fuerza la conoce el que compara mucho el saber de estudios o de dinero con el que no sabe nada.

Aquí, en la Gloria, abren caminos para todo el que quiera ayudar en lo que pueda.

Esta ayuda es para cundir que Dios está Vivo, con Cuerpo, esperando que Esto lo sepa el Mundo entero.

Con este saber, practicándolo, el Mundo viviría Paz, pero una Paz que al pecado iría enterrando.

¡Paz de Dios, que busca al caído que sigue amando a Dios!

Que son pocos los que siguen este Camino de Dios.


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