sábado, 24 de abril de 2010

Hazte pregunta y respuesta - Libro 65 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo V - Pag. 73-74-75


En Sueño Profético hacían preguntas y daban respuesta para que el hombre, él mismo, pregunta hiciera y él mismo respuesta diera.

-¿Por qué tiene que ser maltratado el que diga Dios me enseña en espíritu para que enseñe al espíritu con materia?

Esto es lo que dijo Dios y hoy aún lo enseña que respuesta daría si amara, antes de que creyera. Es mejor lo peor que el hombre cree. Es no creer que hay nada después de la Tierra. Es mejor tirar brillantes diciendo que falsos eran, que decir “yo los conozco” y que otros tirarlos vea. Pues peor, mucho peor, es decir: “Yo amo a Dios, yo creo en Dios pero que Él mande a que manden en la Tierra, que oigan a un cualquiera con lo que Él a espíritu enseña, yo eso no puedo creerlo, ni si jamás lo diera”.

Hazte respuesta tú mismo:

-¿Qué le pago al que me entera? ¿Qué cosas me dice en contra de la Palabra que escrita quedó en la Piedra? ¿Qué Enseñanza me trae que no sea la que Dios Hombre enseñó cuando estuvo aquí, en la Tierra? Dios me libre al no aceptar todo lo que a él le diga para enseñar a los hombres de la Tierra. Esta sería la respuesta, pero respuesta sólo al pensar un segundo “yo no creo que Dios habla ni quiero oír lo que dice el que dice Dios me manda”.

Desperté, oí:

-¿Has pensado, pecador, que te tienes que morir y Dios nunca aceptará lo que tú quieras decir?

-¿Qué razones has pensado para Esto desmentir?

El “creo en Dios Padre” nunca lo reces sin admitir que este Mensaje vaya de Aquí.

Cuando veas que tu vida jamás la puedes seguir en acción al Elegido.

Es peor decir “yo amo a Dios, yo creo en Dios, pero no quiero saber lo que Dios dice”, que decir estas duras palabras: “Yo no creo en Dios, pero quiero oír al que dice Dios me habla”.

Éste puede no haber rezado el Credo, pero puedes oírle el Te quiero.

“Quiero a Dios Padre, quiero a Dios Hijo y quiero a Dios Espíritu Santo por toda la Eternidad”.

Hazte esta última pregunta:

-¿Puede que el que no creía, oiga y ame, y a mí mi creencia me sirva para condenarme?

No vayas a la academia si luego no vas a oír lo que el profesor enseña.

El que cree en Dios vivo jamás le vendrá una duda de que existan Elegidos.


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