domingo, 25 de abril de 2010

Hace que seas persona mala, aunque tú no quieras serla - Libro 77 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IX - Pag. 43-44-45


En Sueño Profético decían:

El espíritu del mal tiene tanta fuerza que hace que lo que quieras lo odies, y lo que odies lo quieras. Hace que seas persona mala, aunque tú no quieras serla. Te da razones diabólicas, te quita la parte buena. Te va apartando de Dios, que algunas veces te das cuenta pero la mayoría no. Te manda a casa del médico sin tener explicación, sin tener tu carne enferma, que lo que tiene es falta de Dios y falta de aceptación a lo que nadie quiere, que es el sufrir y el dolor. Por eso estas Enseñanzas te hacen ver claro cuándo estás enfermo o cuándo el maldito espíritu del mal en tu cuerpo ha entrado.

Dijo uno:

Cuando el mal es de la carne pronto es localizado, pero si es del espíritu recorre todo el cuerpo y donde haga más daño allí se queda parado.

Desperté, oí:

La enfermedad de la carne no alborota al que te cuida.

En cambio, la del espíritu pocas veces no contamina.

Es la peor enfermedad y no la cura la medicina.

La medicina llega donde es materia.

Donde no hay materia es la Oración lo que llega.

Lo que el hombre nunca manda, tal vez porque se avergüenza y ve ridículo dar esta receta.

Qué razón, que es inmovible, ésta que el Mensaje empieza y con la misma termina.

El espíritu del mal tiene tanta fuerza que hace que lo que quieras odies, y lo que odies lo quieras.

Hace que seas persona mala, aunque tú no quieras serla.


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