jueves, 15 de abril de 2010

Enseña a conocer todo lo que de Él no va - Libro 76 - Investigaciones a La Verdad - Tomo XII - Pag. 174-175


En Sueño Profético decían:

Los espíritus del mal, a los que Dios les puso el nombre de Demonios, te persiguen o te esperan descarados o escondidos, pero el Poder que en ti va desconcierta al enemigo. Demonio queriendo engañar con Túnica de Jesucristo y quedando al descubierto ante el Poder de Dios Único.

Dijo uno:

Cuando Dios elige, esta es la primera Enseñanza que hace: Enseña a conocer todo lo que de Él no va y todo lo que te puede retirar de Él. Si así no fuera, sería engañada o arrastrada al mando de Satanás y ya no destacaría su actuación de Caridad y Amor al Prójimo, enseñando cómo ganar la Gloria y cómo quitar de hacer el mal, que no hay duda que al hacer el mal, de Dios te alejas. La maldad del espíritu del mal guarda obediencia al mando de Satanás, y a más daño haga, más premio le dan.

Desperté, oí:

Si se enseñara a vivir horrorizándose de lo que Dios no manda, se huiría del pecado como rayo que te mata.

¡Qué cierto que si el Elegido no estuviera enseñado, no conocería al enemigo!

Pero Dios hace Enseñanza del espíritu hacia fuera.

Que antes que sienta la carne, el espíritu protesta.

Al Elegido lo siguen, lo acechan o lo esperan.

Pero de nada les sirve cuando Dios pone firmeza, como roca, como piedra que la cantera te da.

Que ni el aire le hace nada, ni la lluvia del temporal.

El Elegido conoce cómo el espíritu quisiera a veces actuar.

Que unas veces da palabras, y otras, silencio y callar.

Pero Dios le da el sentir del bien o de la maldad.

Los espíritus se visten según tienen que actuar.


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