domingo, 4 de abril de 2010

Y adoramos tus pisadas - Libro 3 - La Palabra del Creador - Tomo I - Pag. 277-278


En Sueño Profético vi un grupo de mujeres y tres se pusieron de rodillas. Estas que se arrodillaron tenían caras contentas (esto era el campo) y las que continuaron de pie sacaban los pañuelos y secaban sus lágrimas. Pasó uno que iba con unas vacas y se paró diciéndole a las que lloraban: ¿A que sé el por qué de este llanto? Todas a la misma vez, la cara la levantaban. Dijo una de las que más fuerte lloraba: No sigas preguntando que yo te lo voy a contar. Es que, estas que están de rodillas todos los días iban al mismo lugar donde pasaba el Maestro; ellas Lo iban a buscar y hasta que no pasaba no se volvían para atrás. Todos los días venían contando algo que les ocurría y las que hoy estamos llorando ningún caso les hacíamos. Pues desde que Lo mataron dándole la sepultura, éstas se vienen a rezar donde pasaron Sus pasos y aseguran que se van ya consoladas. Hoy nos hemos venido con ellas y el llanto no podemos aguantar, y en ellas vemos sus caras, de Alguien que dentro va. Dijo una que rezaba en voz alta y dos calladas: Yo soy la que pido y las dos contestan ya, yo digo: Aquí Dios mío Te venimos a implorar, y me contestan las dos: y adoramos Tus pisadas. Esto lo repiten a mi alabanza: "y adoramos tus pisadas."

Desperté, oí:

Las que seguían al Maestro cuando el Padre hablaba en Él, iban besando por donde fueron pasando Sus Pies.

Las que no quisieron ir
ni al Maestro a conocer,
lloraban de sentimiento,
sin poder ya nada hacer.

Por eso cuando te digan
¿Tu quieres oír hablar
a uno que Dios le habla,
para que puedan contar,
los Pasajes de Dios Hombre,
que el hombre no sabe nada?

No sabe, porque el que Aquí viene
cuando a la materia va,
no preguntan por la Gloria
y tratan de avergonzar.

Cuanto mejor es Seguirlo
y luego ir al lugar
y ponerse de rodillas,
y decir con valentía
"Y adoramos tus pisadas"


***