martes, 6 de abril de 2010

La guerra debería ser todos en contra de la guerra - Libro 92 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo VII - Pag. 133-134


En Sueño Profético decían:

Hasta que el hombre no entierre y prohíba hacer lo que mata al cuerpo, la Paz no será su amiga, porque está en contra del Cielo.

Dios tiene en sus Mandamientos “no matar”, y el hombre no admite este Mandamiento. Lo agranda, poniéndose en contra de Dios, cada día matando más y desafiando las Palabras de Dios, no cumpliéndolas y escandalizando el pecado.

Dijo un espíritu de su Gloria:

Que coja el hombre un cuaderno y ponga “si” o “no” en las Palabras que Dios dejó para todos los hombres el tiempo que pisaran suelo, y que ponga “si” en las que esté cumpliendo. Seguro que todas las Palabras de Dios las tiene dándoles desprecio, reformando y premiando lo que está en contra de la Ley de Dios, que son los Mandamientos.

Dios jamás hará cambio. Dios se hizo Hombre para enseñar a vivir con lo que hay en la Tierra y sin hacer pecado.

Va al Padre, de donde fue enviado y acortó Palabras con el Nuevo Testamento, porque ya quedó enseñando: “Amaos como Yo os he amado”.

Habiendo Amor a Dios no puede hacer pecado.

Desperté, oí:

Puedes caer en pecado,
pero si sus Mandamientos recuerdas,
ya sientes a Dios a tu lado.

El hombre debería obligar
a que desde niños hay que enseñarlos,
y de hombres hay que practicarlos.

La guerra debería ser
todos en contra de la guerra.

Si el hombre hiciera esto,
sí se acabarían las guerras.


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